
Tu cuerpo ama la rutina. Intenta acostarte y levantarte a la misma; relájate un poco, con un buen libro, para que tu cuerpo entienda que es hora de descansar.

Transforma tu habitación en un santuario del descanso. Usa cortinas que bloqueen la luz, ajusta la temperatura y asegúrate de que tu almohada sea la correcta.

Lo sabemos, es tentador revisar el teléfono antes de dormir pero intenta dejar tu celular de lado al menos 30 minutos antes de acostarte.

No hay nada como la sensación de acostarte en un colchón que se ajusta a tu cuerpo. Ya sea que te guste algo firme o prefieras un colchón más suave.